
L O E C H E S De fundación prerromana, a tenor de los restos arqueológicos encontrados, es villa desde tiempos del emperador Carlos I. A finales del siglo XVI el lugar es adquirido por el Conde-Duque de Olivares quien le dotó de buena parte de la riqueza arquitectónica que hoy podemos contemplar en el lugar, destacando el Monasterio de la Inmaculada Concepción y Panteón de los Duques de Alba. (s. XVII).
|