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La obesidad es uno de los grandes problemas de salud en la sociedad industrializada. Esta condición del ser humano es una consecuencia de la opulencia, el derroche o el mal aprovechamiento de cualquier energía y tiene por resultado el engrosamiento del ser humano. Desde el punto de vista médico se considera sobrepeso a todo el excedente superior al 10% del peso ideal máximo según la constitución particular de individuo. Obesidad se considera cuando este excedente sobrepasa al 20% del peso ideal máximo. La obesidad no es una cuestión puramente estética o dependiente de los criterios de moda de la época, sino que representa más bien, un trastorno biológico del sujeto del cual depende el posterior desarrollo de multitud de alteraciones patológicas, algunas de las cuales son endémicas en la sociedad actual. Artrosis, arteriosclerosis, hipertensión, trastornos ginecológicos, varices, etc. son algunas de las patologías que pueden tener relación con el sobrepeso ponderal. Actualmente son muchos los estudios y métodos que se someten a investigación para encontrar una respuesta sobre el origen y el tratamiento de la obesidad. Muchos de los estudios realizados tienen como finalidad solamente comprender los desbalances energéticos entre la ingesta alimenticia y la actividad física, buscando en el mismo el origen del sobrepeso. Este hecho aunque bioquímicamente sea lógico, no ha permitido identificar la mayoría de los casos de obesidad real, y la aplicación de técnicas restrictivas, en las cuales se disminuía la ingesta acalórica para compensarla con la actividad física, pretendiendo reducir el peso corporal, ha sido totalmente insatisfactoria en los resultados, creando a la larga trastornos de rebote mayores que los que se pretendía eliminar. Parte de las investigaciones que se han hecho han obviado un tema fundamental a la hora de abordar este problema, que es su verdadero concepto biológico energético. Una de las medicinas tradicionales que han comprendido mejor el hecho de la obesidad es la medicina ayurvédica. Para esta ciencia milenaria la obesidad no es más que la manifestación de la opulencia que lleva como consecuencia la manifestación de un exceso de materia nutritiva no bien digerida y peor metabolizada que se manifiesta con aumento del volumen de las formas corporales. Estas materias nutritivas no digeridas y no metabolizadas son los que los médicos ayurvédicos denominaban AMA “toxinas”. Estas toxinas producidas por una mala combustión digestiva y metabólica al quedar retenidas en el sistema causan un anabolismo defectuoso generador de grasa blanca de reserva. Esta grasa blanca es la estructura tisular que el organismo emplea como reserva de medio largo plazo para obtener energía de la misma en caso de periodos de hambruna. Hambruna desconocida en la sociedad occidental, lo cual nunca le llevará a utilizar la grasa blanca para su mantenimiento vital, perpetuando el sobrepeso a lo largo de su vida. La ciencia actual en algunas de sus investigaciones ha llegado a una conclusión que se asimila mucho con este concepto ayurvedico sobre la obesidad. Las investigaciones del doctor ARNE Astrud de la universidad de Copenhague, descubrieron que un cierto número de síndromes de sobrepeso estaba relacionado con la incapacidad del organismo de reducir los niveles de grasa blanca a través de los mecanismos termogénicos por insuficiencias simpático-metabólicas e ingesta de nutrientes mal trasformados digestivamente. A partir de estos conceptos termogénicos para reducir el sobrepeso es necesario, en primer lugar, mejorar la capacidad digestiva, con la finalidad de transformar todos los nutrientes en moléculas simples que posteriormente pueden ser metabolizadas con facilidad combustionandose rápidamente en el proceso metabólico. En segundo lugar, había que aumentar el proceso de combustión calórica durante el metabolismo para provocar la liberación de moléculas de grasa acumuladas en el tejido adiposo. Estas moléculas de grasa blanca transportadas por el torrente circulatorio, se pueden introducir en el resto de células orgánicas, especialmente las de grasa parda, que es donde mayor combustión metabólica se produce. A partir de este momento la grasa blanca termocalentada, se convierte fácilmente en moléculas de glucosa liberada energéticamente durante la cinética, reduciendo de forma progresiva y estable la proporción de la misma. Esta termogénesis se acrecienta a través de un aumento de la actividad física, la aplicación de terapias hipertérmicas y la ingesta de sustancias medicamentosas que aumenten la temperatura corporal, aceleren el proceso digestivo y activen las fases catabólicas. La ingesta de diferentes compuestos medicinales como: • Extracto seco de té rojo • Extracto seco de alcachofera • Extracto seco de diente de león • Extracto seco de cola de caballo • Extracto seco de cúrcuma • Extracto seco de jengibre • Extracto seco de fucus vesiculoso • Orégano en polvo • Pimienta negra • Cayena en polvo Tienen un potente efecto termogénico, así como, también los diferentes tratamientos estéticos, termolipólisis, recuperador celular, radiofrecuencia y ultrasonidos. De los cuales el más destacable es la termoterapia.
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